martes, 13 de septiembre de 2016

La magia del Alcázar.


Aquí todo es mágico. Me gusta entrar porque nada es igual. Aunque estén las mismas cosas, los mismos caminos llenos de rosas, las mismas flores y fuentes, nada es igual. La luz es señera, misteriosa, casi irreal. Las sombras y el verde, cambian de tonalidades. Tengo que andar despacio aspirando su belleza. Es de este tiempo y del otro, de un tiempo que te transporta sin querer, que te engulle en el pasado. 
Pero su luz es la misma ahora que ayer. Por eso camino despacio, para encontrar la magia que siempre está, que me llama.






























































Verano 2.016. (Diario fotográfico)